La biblioteca del Colegio Hispano Británico, como una manera de registrar aspectos y experiencias de la psicología colectiva y los ecos derivados de la pandemia que está golpeando a la sociedad humana, y que dejará seguramente huellas que de alguna manera se verán reflejadas en las distintas expresiones literarias presentes y futuras, convocó el pasado 10 de julio a la comunidad académica en su totalidad a participar en nuestro 1° Concurso de Poesía 2020.

Hasta el día viernes 24 de julio se recibieron las distintas y creativas poesías, las cuales fueron evaluadas y calificadas en un riguroso proceso que finalmente se reflejó en los siguientes lugares:

ESTUDIANTES:

  1. Francisca Ruiz M. “Una semana más”
  2. Claudio Soto J. “Presos de cuerpo, pero libres de alma”
  3. DESIERTO

PADRES Y APODERADOS:

  1. Zilla Jara B. “La Bandida”
  2. Hugo Norris G. “Del miedo de vivir”
  3. Carlos Morales A. “VICOD 91”

PROFESORES:

  1. Leonardo Guerrero C. “Micrófito / Néa Archí”
  2. DESIERTO
  3. DESIERTO

Asímismo, queremos compartir las poesías que destacaron en este certamen e invitar a la comunidad a seguir participando con el mismo entusiasmo en las futuras actividades que el Colegio Hispano Británico prepara con mucho cariño.

 

Una semana más.

El miércoles se acerca

la decisión final se espera

con esperanzas de levantar la cuarentena

una semana más llega.

La incertidumbre se presenta

nuevos casos llegan

con ansias de que se detenga

una semana más llega.

Intento pensar positivo

pienso en mis seres queridos

en la unión que ha crecido

y mi corazón se siente más tranquilo.

Es sorprendente vernos tan unidos

no es que nunca haya sucedido

pero si pudiera rescatar algo positivo

sería lo fuerte que nos hemos mantenido.

Extrañaré verlos cuando esto se acabe

cuando todo vuelva a la normalidad

mientras tanto gozaré como un ave

y entre todos seamos una mejor sociedad.

 

Presos de cuerpo, pero libres en alma

Cuestionada potestad del hombre

Que nos jactábamos dueños de todo poseer

Mas ingrato no debo ser

Porque la imaginación me absorbe

Dándole paso a una incertidumbre

Felicidad nueva para los hombres

Como amor prohibido

El tiempo se hace presente

Como pandora

Liberando nuestra mente

Presos de cuerpo, pero libres en alma

Armonía en las veredas

Esperando el nuevo mañana

 

Microfito/ Néa archí

Amuletos de una nueva vida,

Disimulan un laberinto sin salida,

De una nueva vertiente infecciosa y engreída,

Que nos encapsula y aleja sin empatía,

Renuente a la huida,

Absorbe el petricor de nuestro empiria,

Agota la templanza del ahora y fecunda el desconcierto del mañana,

Nos invita a repensar nuestra vida,

A clamar por tiempos que siguen en la huida,

Claros de bosques absorben una salida,

Que perpetua el ethos y encomienda nuestra agonía

 

La Bandida

El mundo se movía

Con velocidad y apatía

La naturaleza dormía

Y sus especies se ocultaban

Por temor a nuestra compañía

Un día apareció una bandida

Llevándose la libertad

Esa que creíamos nos pertenecía

Las calles quedaron vacías

Y esa vanidad que nos invadía

Se detuvo en el tiempo con melancolía

Nuestras casas se transformaron en guaridas

Y pensamos con soberbia que todo pronto pasaría

Sin embargo, las noches se hicieron días,

La naturaleza despertó

Ahora la tierra les pertenecía

En los hogares el amor afloraría

Las familias en las mesas comiendo un pan se unirían

Esas charlas olvidadas surgirían

Las risas llenarían nuestras alma vacías

Por aquellos que nos dejaron de repente un día

En el cielo la luna observaría con alegría

que las estrellas ahora son nuestra compañía

Y desde mi ventana hoy me pregunto

Con asombro y más empatía

Acaso, sin esta bandida

Apreciaríamos nuestra `nueva vida´.

 

Del miedo de vivir

¿A que le tememos?

Al contagio, ¡acaso a la muerte!

Tememos más vivir que morir.

Nos habíamos acostumbrado a ver y no mirar

A decir sin escuchar

A correr sin caminar.

Y así de repente se apagó el ruido del enjambre.

El sonido de la máquina y el murmullo.

Y tuvimos que volver a escucharnos, volver a mirarnos

y contemplar el recorrido de nuestros pasos.

¿A que le tememos?

Tememos más vivir que morir.

¿Acaso tememos que el tiempo se pierda?

El tiempo no se pierde, siempre se encuentra

en la levedad de la vida o la muerte

O en la añoranza de un abrazo.

 

VICOD 91

Un virus nuevo llegó a este mundo

dicen que se gestó en un país lejano

detrás de cerros, de mar y hielos rodeado

su nombre es Liche, yo no lo había escuchado.

El virus es sin duda muy raro

obliga a todos a salir de casa, a no estar encerrado

a llenar parques y plazas, los cines, restoranes,

a sacarnos las caretas, sentirnos alegres y amados.

Los niños cada día deben ir a sus clases

y al volver a casa, ya muy tarde

felices nos abrazamos, jugamos nos relajamos

hasta dormirnos tranquilos, en este mundo soñado.