La actividad tuvo como uno de sus principales focos la visita al yacimiento de fósiles marinos del período Cretácico ubicado en Playa Las Pizarras, donde los estudiantes pudieron aproximarse al trabajo científico mediante la observación directa, la identificación de evidencias y el análisis del entorno geológico.
Descubrir el pasado a través de los fósiles
Guiados por sus profesores, los estudiantes realizaron registros fotográficos de fósiles a lo largo del trayecto de la Ruta 1, identificando sus características y registrando su ubicación geográfica.
Durante el recorrido, también observaron la disposición de los fósiles en los estratos geológicos y reconocieron un pequeño humedal presente en la zona. Estas actividades permitieron relacionar las evidencias encontradas en terreno con los procesos de fosilización, la formación de rocas sedimentarias y los cambios que han experimentado las formas de vida a lo largo del tiempo.
La experiencia también abrió espacios para reflexionar sobre la teoría de la evolución y la selección natural, comprendiendo cómo el registro fósil aporta información para estudiar la biodiversidad del pasado y su relación con la vida actual.
Aprender en movimiento y cuidar nuestro entorno
La salida integró actividades físicas al aire libre mediante una marcha deportiva con dinámica de búsqueda del tesoro, en la que los estudiantes debieron seguir señales, trabajar en equipo y completar un recorrido dentro del entorno natural.
Como parte de la preparación, cada equipo consideró los elementos necesarios para la actividad, entre ellos agua, una colación saludable y bolsas para retirar sus residuos. Además, durante el trayecto participaron en acciones de limpieza y cuidado del espacio visitado.
Estas experiencias permitieron aplicar los principios de “No dejar huellas” (Leave No Trace), que invitan a disfrutar de la naturaleza de manera responsable, evitando dejar basura, dañar la vegetación o perturbar la fauna. De esta forma, la actividad vinculó la práctica deportiva con el autocuidado, la seguridad y la responsabilidad ambiental.
El inglés como herramienta para comunicar lo aprendido
El carácter interdisciplinario de GEOTREK TARAPACÁ también incorporó el uso del idioma inglés como una herramienta para expresar y comunicar los aprendizajes adquiridos durante la experiencia.
A partir de sus observaciones, los estudiantes trabajarán en la descripción de fósiles, animales y paisajes naturales, así como en la explicación de los procesos de fosilización y las actividades realizadas durante la salida a terreno. Como actividad de cierre, elaborarán un microdocumental y una exposición de resultados en inglés, integrando vocabulario científico y ambiental con la comunicación de sus propias experiencias.
GEOTREK TARAPACÁ permitió vincular distintas áreas del aprendizaje en un contexto real, invitando a los estudiantes a observar, formular preguntas, analizar evidencias y construir conclusiones a partir de lo experimentado en terreno.
La iniciativa también destaca la importancia de conocer y conservar los espacios naturales de nuestra región, comprendiendo que cada paisaje guarda información valiosa sobre la historia de la Tierra y que su protección es una responsabilidad compartida.
A través de estas experiencias, los estudiantes de I Medio continúan desarrollando habilidades científicas, autonomía, trabajo colaborativo y conciencia ambiental, utilizando el conocimiento para comprender mejor el entorno que habitan.





