A través de una entretenida experiencia científica, los niños y niñas exploraron los fluidos no newtonianos, materiales que no se comportan como los líquidos habituales. En este caso, al mezclar agua con maicena, obtuvieron una preparación que cambia su comportamiento según la fuerza que se le aplica: si la aprietan rápidamente, se siente firme; pero si la manipulan lentamente, fluye entre los dedos.
Entre risas, preguntas y manos llenas de curiosidad, los estudiantes pudieron observar cómo una mezcla tan sencilla puede sorprendernos y ayudarnos a comprender fenómenos de la ciencia.
Este tipo de experiencias permite que los niños y niñas aprendan de manera activa, formulen preguntas, exploren posibles explicaciones y descubran que la ciencia está presente en situaciones cotidianas.
Porque aprender también es tocar, probar, observar y sorprenderse. ¡En 1° Básico C, la curiosidad se convirtió en una gran aventura científica!





